Mi estómago está pésimo. Pero estoy feliz.
Como si necesitara subir de peso, me he dado la vida loca y he comido lo que he querido cuando he querido… resultado? no, no subo más kilos pero mi estómago me habla y opina todo el dia.
Más que opiniones, son reclamos.
Y lo entiendo… lo sé… pero no lo pesco mucho.

Me comí un bowl entero, sola, de palomitas de mantequilla hecha en casa… esas del microondas… estaba feliz… pero bueno ya ven porque luego mi estómago me habla…

Y me compré pulseras.
Tengo muchas y me encantan y nunca son suficientes.
Han entrado en la misma categoría que los esmaltes de uñas y los ovillos de lana.
Forma + colores + relieves = marina enloquece.

Y así va mi manta. Un sunday afternoon :)